8 dic. 2007

Nueva derrota... nada que reprochar.

Cuando ves que tus jugadores no bajan los brazos durante los cuarenta minutos y que tienen opciones de ganar todo el partido pese a que el rival muestra su superioridad y los árbitros se empeñan en echarles una mano a quien no lo necesita, pues lo único que puedes hacer es dar una palmadita a quienes seguro se fueron más dolido a casa, el equipo técnico y los jugadores.
El Melilla Baloncesto perdió ante el Bruesa por solo 4 puntos (80-84), pero el partido estuvo muy igualado y siempre que el conjunto vasco cogía una renta los melillenses volvían a igualar el marcador.
Xavi Vallmajó estuvo espectacular en la anotación y llevó al resto de sus compañeros al son para que en ningún momento bajasen los brazos y mantuviesen opciones de ganar el partido.
El técnico local, Paco Olmos, sorprendía con un planteamiento de tener en pista a Vallmajó y Ciorciari juntos. Y la apuesta le salió perfecta. Ambos dirigieron al equipo a la perfección e hicieron que el resto de sus compañeros lucharan con verdadera garra durante todo el encuentro pese a que Panko y Arco en la anotación y Anthony Hopkins en el rebote llevaban a su equipo a la victoria.
Nada que reprochar a un equipo que lo dio todo en la pista. Nada que reprochar a un equipo que se entregó y que luchó cada balón, cada minuto por conseguir la victoria y que finalmente no pudo ser. Al final, los árbitros y la suerte se aliaron con el Bruesa.

Autor: MGP