7 abr. 2008

Duro revés del Melilla en casa



El Melilla Baloncesto encadenó su segunda derrota consecutiva, tras perder frente a Tenerife Rural (48-77), en el momento más inoportuno de la temporada, cuando está peleando por entrar en los play offs.

Los locales no pudieron tener un peor comienzo de encuentro, ya que los de Paco Olmos se mantuvieron más de seis minutos sin anotar, lo que aprovechó el conjunto insular para colocarse con un 0-9. El técnico del conjunto melillense se vio obligado a solicitar tiempo muerto para intentar variar el rumbo del encuentro. En cierta medida lo consiguió, dado que Southall mostró el camino de la canasta y su equipo se sitúo con un parcial de 9-2 a únicamente dos puntos (9-11). El primer cuarto concluiría con 9-13 favorable a los visitantes.

En el segundo periodo, los locales no mejoraron su juego, sino todo lo contrario, con escaso acierto desde el perímetro y con la batalla de los rebotes perdida. De esta forma, la distancia se fue abriendo paulatinamente hasta alcanzar la máxima renta que llegó a ser de 21 (18-39), justo cuando sonaba la bocina, gracias a un triple de Llompart. Los tinerfeños se mostraron muy acertados desde la línea de 6,25, algo que viene siendo habitual en la escuadra de Rafa Sanz a lo largo de la temporada y de lo que eran perfectamente conocedores los jugadores del decano de la LEB.

Así, a la vuelta de los vestuarios los melillenses no parecieron presentar síntomas de recuperación. La ventaja visitante fue incrementándose hasta un desmoralizante 18-45, cuando restaban siete minutos. El Melilla Baloncesto era incapaz de encontrar la canasta contraria, con tiros muy precipitados y cometiendo continuas pérdidas de balón. Sólo Gloger intentaba poner la réplica en nuestro representante.

El Tenerife, sin embargo, de la mano de Barbour y el trabajo bajo los aros de Alfonso Albert realizó un tercer cuarto impecable, marchándose a la conclusión de este tiempo con una cómoda renta de 20 puntos (33-53).

De esta manera, sólo quedaba que los de Olmos apelaran a la épica e intentarán remontar el choque en el último cuarto, algo que no sucedió. Los de Paco Olmos no tuvieron su día, muy fallones en ataque y en este periodo definitivamente bajaron los brazos, con lo que la ventaja se fue haciendo más grande hasta el 48-77 final.


Fuente: Melilla Hoy