31 mar. 2008

Un tercer cuarto infame condena a los melillenses


El Melilla Baloncesto volvió a dar la de arena. Los de Olmos desaparecieron de la pista tras el descanso y se acabaron llevando un duro correctivo, 20 abajo, en la pista de uno de los últimos clasificados, una Unión Baloncesto La Palma que se resiste a morir y suma ya tres triunfos consecutivos.

Los malos porcentajes enterraron las opciones de victoria de los melillenses en su visita a Canarias. Los aros de ‘Miraflores’, el feudo del U.B. La Palma, parecieron menguar en su diámetro según transcurrían los minutos y nada entraba para desesperación de un Paco Olmos que no encontró la manera de meter a los suyos en el partido tras el descanso. El 40% en tiros de dos y el 33% desde el perímetro, adornados en los suspiros finales del choque, señalan bien a las claras el por qué de los 60 puntos anotados por los melillenses en ‘la isla bonita’.

La intensidad defensiva de los norteafricanos y la conexión ofensiva entre Ciorciari y Southall fue determinante para abrir las primeras diferencias en el electrónico. Los locales se cargaron rápidamente de personales con lo que el 4’60 se convirtió en la zona habitual para un Melilla muy móvil en ataque alternando con efectividad el juego interior con el exterior. Con un 0-10 de parcial, en apenas dos minutos (5-13 min. 6), los tinerfeños comenzaron un carrusel de cambios que les supuso recortar diferencias merced a las penetraciones de Arrocha. Cuando el cuarto iba a morir una antideportiva a Gloger terminó de apretar el marcador hasta el 14-17 con el que finalizaron los primeros diez minutos de partido.

Poco tardó La Palma en equilibrar el resultado (20-20 min 14). Vallmajó no supo mantener el orden ofensivo de los suyos que basó su ataque en los primeros minutos del segundo cuarto en un concurso de triples del que no sacaron nada positivo hasta la puesta en escena de Zagorac y la vuelta a la cancha de Ciorciari. Southall se unió también a la fiesta y los de la Ciudad Autónoma volvieron a tomarle el pulso al choque (24-30 min.16).

Paco Olmos comenzó a mover su banquillo en busca de que la intensidad en su zona no decreciese, más aún, cuando justo antes del descanso el Melilla Baloncesto perdió precisión en ataque y pasó tres minutos sin anotar. Southall encontró en Koffi un muro infranqueable en el cuerpo a cuerpo cercano al aro, mientras de Sasa Zagorac ya no se supo más tras su espectacular puesta en escena (11 puntos en cinco minutos). La Palma cerró filas atrás, buscó con criterio a sus hombres interiores y se acercó en el marcador hasta el 32-33 con el que se llegó al término del segundo periodo.

La vuelta de los vestuarios cogió desprevenido a los visitantes que se encontraron con un parcial 6-0 (38-33 min. 21) en un suspiro. Maras comenzó a sacarle rendimiento a su 2’17 con canastas fáciles bajo el aro y gran intimidación en su zona. Nacho Romero ingresó en la cancha junto a Huertas y Vallmajó para darle algo de vida a un ataque, el de Melilla, que se perdía entre constantes imprecisiones en el pase. Con 44-36 (min 25) en el marcador Olmos tuvo que pedir tiempo muerto para frenar la sangría que se generaba en su pintura. Algo mejoró el juego del decano de la LEB con dos bases en la cancha, Vallmajó y Ciorciari, pero los tiros ya no entraban y La Palma no tenía excesivos problemas para anotar. Las ventajas se fueron forjando de la mano de Manzano, Arrocha y Koffi que pusieron un esclarecedor 58-44 con la llegada del minuto 30.

No encontraban los melillenses la manera de ver canasta con la llegada del último parcial. En los primeros tres minutos sólo dos tiros libres de una técnica a Edwards se convirtieron en el pobre bagaje de nuestro representante. El base local Perico Sala llevó la ventaja hasta los 20 puntos (66-46 min. 33) con un triple desde ocho metros que terminó por cerrar el duelo. Los canarios jugaron posesiones largas y pacientes hasta el final de la contienda, mientras el Melilla Baloncesto realizaba un intento desesperado por recortar diferencias desde el 6’25, pero con una efectividad nula.

Los visitantes terminaron por bajar los brazos hasta acumular una desventaja del todo impensable.


Melilla Hoy: Javi Sánchez (A11) Sta. Cruz