24 mar. 2008

Melilla Baloncesto se mete en Play Off


El Melilla Baloncesto se reencontró con la victoria en cancha contraria. Tras dos derrotas consecutivas en sus anteriores desplazamientos, el conjunto de Paco Olmos se impuso a L’Hospitalet (81-88) y refrendó en el Complex Esportiu L’Hospitalet Nord las buenas actuaciones que ha tenido últimamente en su feudo. Tuvo que sobreponerse, eso sí, a un flojo arranque de partido, pero a partir del segundo cuarto la máquina melillense funcionó más que aceptablemente.

El primer cuarto fue de claro color catalán. A pesar de que fue el Southall quien inauguró el marcador, el Melilla salió muy frío e impreciso en todas sus acciones. Un primer parcial contundente a su favor de 9-0 dio tranquilidad y podría decirse incluso que alas al equipo de José María Izquierdo.

Mejor en defensa y en el rebote en ambas zonas, L’Hospitalet siempre fue por delante -salvo el referido 0-2 inicial- en el electrónico a lo largo de los primeros 10 minutos. Los hombres de Olmo no estaban acertados en ataque y les costaba una enormidad anotar.

Una pequeña reacción en la recta final del primer acto hizo que la desventaja melillense sólo fuera de cinco puntos (19-14) a la conclusión del mismo.

Totalmente diferente fueron las cosas en el segundo período. Durante los dos minutos de intervalo entre uno y otro cuarto Olmos trabajó a fondo con sus jugadores. Cuando éstos volvieron para reanudar el partido daba la impresión de que eran otros. No se parecían en nada a los que habían actuado hasta entonces.

Todo empezó, como casi siempre, en defensa. El Melilla pasó a dominar con claridad en su zona. Asentadas las bases, el ataque también comenzó a funcionar.

Los lanzamientos que antes no entraban, unas veces por precipitación, otras por la buena defensa de L’Hospitalet y, en fin, otras por la mala selección de tiro, llegaban a sus destino.

De esta forma, en cuanto el Melilla se puso por delante en el luminoso al combinado catalán se le acabaron las ideas. Tampoco el L’Hospitalet del segundo cuarto se parecía en nada al del primero. Los de Izquierdo se mostraban vulnerables en defensa y fallones en ataque. Al intermedio se llegó con cuatro puntos (31-35) de ventaja para el Melilla, que había conseguido adjudicarse el parcial del cuarto por un incontestable 12-21.

La zona de Izquierdo
Vista la facilidad con la que había anotado en el segundo período el equipo de Olmos, su colega Izquierdo trató de solventar el problema tras el descanso con un cambio defensivo. L’Hospitalet empezó a defender en zona. Trataba con ello el técnico catalán de mejorar también la faceta reboteadora e impedir que los jugadores melillenses dispusieran de segundas opciones para el lanzamiento.

Pese al empeño que pusieron los jugadores del conjunto catalán y los cambios continuos en defensa de su entrenador, el Melilla aguantó con entereza las envestidas de un rival que nunca dio su brazo a torcer.

La seriedad de los hombres de Olmo no sólo hizo que el cuadro melillense mantuviera las distancias, sino que las amplió, ya que si bien es cierto que L’Hospitalet estuvo más acertado en sus lanzamientos, también el Melilla acabó por hallar más facilidades de las que a buen seguro pretendía Izquierdo para encestar. El 20-28 de este cuarto hizo que se llegara al minuto 30 con 12 puntos de diferencia para el cuadro visitante (51-63).

Mejoría local insuficiente
No obstante la desventaja con la que afrontaba el último acto, L’Hospitalet tampoco arrojó la toalla. Comenzó el cuarto final dispuesto a jugarse el todo por el todo.

El equipo catalán lo intentó de todas formas, pero el Melilla, a pesar de la evidente mejoría catalana, sobre todo en ataque (consiguió su mejor anotación parcial: 30 puntos), nunca se puso nervioso. Supo controlar el tempo del encuentro y vivir de rentas, sin que en ningún momento llegara a estar en peligro su victoria, aunque los pupilos de Izquierdo recortaron al final la diferencia, que quedó en siete puntos (81-88).