25 oct. 2007

Olmos: “debemos imponer nuestra filosofía que es la defensa”.


Para el preparador valenciano, la filosofía del equipo es que “para ganar nosotros en la Liga tenemos que ser mejores en defensa que el rival, pero también es cierto que estamos haciendo anotaciones bajas y hemos trabajado para mejorar mañana esta faceta del juego”

El técnico del Melilla Baloncesto, Paco Olmos, ofreció ayer la rueda de prensa previa al partido que medirá mañana viernes a su equipo contra el Bàsquet Inca. El acto tuvo lugar en la sede de la empresa ‘Abana Baños’, patrocinador de este choque.
El entrenador valenciano consideró el duelo de esta jornada “muy importante” por dos motivos. En primer lugar, porque “quiero ver nuestra reacción tras un mal encuentro anterior”. Y segundo, por el hecho de que “creo que va a contar para toda la temporada. Son de ese tipo de enfrentamientos que piensas que aún queda mucho, pero tal y como está conformada la Liga o como yo la veo por la diferencia que hay entre algunos equipos, para nosotros sería fundamental, pese a llevar sólo seis jornadas, tener dos partidos de diferencia con un rival que va a ser directo en la competición”.
Sobre el conjunto balear, Paco Olmos explicó que se trata de un rival que “viene con problemas de lesiones y con unas derrotas seguidas pero siempre derrotas en las que han tenido una opción para ganar el choque. Seguro que llegarán muy mentalizados porque saben de la importancia del mismo. Una victoria volvería a enganchar al Inca a la Liga y le serviría para no ver el sufrimiento tan cerca”, aseguró el técnico, que para impedir el triunfo isleño considera relevante “imponer nuestra filosofía que es la defensa”.
El decano de la Liga LEB recibe mañana al Bàsquet Inca, a partir de las 21’00 horas, en el Pabellón ‘Ciudad de Melilla’. Los colegiados Jacobo Rial (gallego) y Asier Quintas (vasco) han sido los designados para dirigir este encuentro.
Para el entrenador del equipo melillense resultará clave en el choque “manejar el ritmo porque cuando lo hacemos sabemos a lo que queremos jugar, incluso muchas veces destruimos virtudes de nuestro rival, pero cuando dejamos pensar al otro equipo, que nos domine y que corra, hace que no estemos a gusto en nuestra defensa estática y perdamos el orden en ataque. Ahí está claro que es donde sufrimos”.