21 oct. 2007

El Melilla corta su racha en Lugo

Se trunca la racha de victorias del Melilla Baloncesto al caer con claridad en la cancha de Breogán, tras un partido ya decidido casi antes del descanso, con los triples de un conjunto lucense muy entonado y que después administró con calma sus rentas ante un cuadro melillense que nunca dio sensación de poner en riesgo el éxito de los gallegos, perfectos en el rebote y dominando a los pivots visitantes.

Salieron muy precipitados unos y otros a la pista, errando sus tres primeros ataques, hasta que Gloger a aro pasado abrió el tanteador. Las defensas individuales de unos y otros ahogaron a los ataques. Ordín inició su festival con un triple (5-2), pero dos jugadas de dos más uno dieron aire al conjunto de Melilla (7-10). En ese momento, el oscense Nacho Ordín sacó a relucir su dirección y su acierto de tiro, liderando la reacción de un Breogán que le dio la vuelta al partido en la segunda mitad de este primer tiempo, que se cerró con un 20-15 para los gallegos, con diez puntos de Ordín y un gran trabajo de rebote (siete ofensivos), que dejó a los de Paco Olmos por debajo.


La segunda mitad fue de claro dominio lucense. Los locales supieron deshacer la defensa zonal de Melilla a base de lanzamientos triples. Con superioridad en el juego interior gallego en la lucha de pívots y el gran acierto de los exteriores locales, el encuentro se decantó del lado breoganista. Con 36-26 en el luminoso, el banquillo visitante cambió de nuevo a defensa individual, pero no hubo manera.De hecho una canasta gallega llevó el parcial a un 9-0 (38-26, a tres minutos del final), que se engordó hasta un doloroso 15-1, con el electrónico del Pazo en un 44-27 que no dejaba lugar a las dudas. En un último minuto de mayor acierto, una canasta de Iturbe y un triplazo de Juanma Ruiz sobre la bocina dejaron la cuestión en un 47-32 para los lucenses.

Mala noticia fue la tercera falta de Gloger en el minuto 18 cuando era el mejor del Melilla, mientras en los locales Jeffers se marcó un segundo cuarto espeluznante, con 13 puntos en su casillero. Tras el descanso, mal arranque en ataque de los locales y ligeras esperanzas (47-36). Pero el encuentro se movió ya enseguida por parámetros similares, con un Breogán superior y muy cómodo sobre la pista, mientras el equipo melillense se encomendó de nuevo al acierto de Gloger, el mejor del equipo. Las distancias fueron creciendo, poco a poco, para el cuadro local gracias a su gran defensa y a los contragolpes (55-37), hasta que un triple de Jeffers inició un nuevo estirón del Leche Río Breogán en el luminoso con un parcial de 7-1 (62-38, un tanteo ciertamente doloroso). Pero una pequeña reacción de los norteafricanos hizo que se llegase al final veinte abajo (67-47), con casi todo el ‘pescado vendido’. Gloger, 17 puntos, fue el máximo anotador del encuentro, pero estaba demasiado solo ante un Breogán que jugó mucho más en bloque y repartiendo bien las tareas.

El Leche Río Breogán buscó sencillamente mantener las diferencias en el último período, que para seguir la tónica arrancaba con tres minutos sin anotaciones. Dos tiros libres de Alfons Albert iniciaron la anotación visitante a los tres minutos. Vallmajó intentó poner otra velocidad al encuentro en busca de una reacción a la desesperada, pero el partido se convirtió en un correcalles.

Un triple de Huertas puso el tanteador en 71-54 para los locales, en una tónica de bajísimos aciertos en los dos ataques, pero Leche Río sacó de nuevo el fusil, esta vez en las manos de Kickert para endosar un parcial de 9-0 que volatilizó cualquier atisbo de milagro para el quinteto de Melilla (81-54).

Maquilló el resultado el equipo visitante ya en el último minuto con un triple de Nacho Romero (qué barba, Nacho) y un último enceste de Josemi para dejar la cuestión en 81-63, una derrota clara y cantada casi desde el minuto siete u ocho del choque. Basta indicar que los de Paco García lanzaron 47 tiros de dos por sólo 30 para los de Olmos, que además estuvieron escasamente entonados desde la línea de 6’25 (6 de 21).
Fuente: Melilla hoy