28 sept. 2007

Pioneros del basket




Que la tradición melillense por el baloncesto es de antaño da buena prueba el testimonio gráfico, que gracias a la gentileza de nuestro socio y mejor aficionado, Pepe Calderón, podemos disponer de las instantáneas. Eran tiempos donde al baloncesto se jugaba por “amor al arte”, sólo se sentía pagado, el jugador, cuando estaba envuelto en la atmósfera que rodea a este hermoso deporte.
Ni la tosquedad de las canchas existentes, ni las inclemencias del tiempo, nada, absolutamente nada lograba detener las ansias por reunirse con los amigos y disputar un partido de basket. Era la semilla de lo que hoy es este floreciente espectáculo- deporte. Fueron los pioneros, aquellos que dieron vida y alas a lo que en un principio era una afición y acabó siendo, para ellos y para nosotros, una pasión.
Canchas míticas como la desaparecida Bandera de Marruecos, la de la Hípica y, asómbrense, la mismísima Mezquita del Toreo, sí, leen bien, la Plaza de Toros de nuestra ciudad sirvieron de testigos mudos a muchos años de trabajo, abnegación, sacrificio y entrega absoluta a un deporte: BA-LON-CES-TO.